Image: 'sad' http://www.flickr.com/photos/45940879@N04/5421517469

Pensé que nunca llegaría a escribir lo que estoy escribiendo en estos momentos, pero la verdad, después de ver las decisiones que se están tomando en otros centros y las que se van a tomar en mi centro para protestar contra los recortes en EDUCACIÓN, no me queda otra que desahogarme en algún lado. Así que antes de que nadie se sienta ofendido pido disculpas por el mal o el dolor que pueda causar algunas de mis opiniones al respecto de lo ya comentado.

Hace unos dias escribía que antes los tremendos recortes que están pegando a los sistemas de Educación y de Sanidad en nuestro país y más en concreto en nuestra comunidad encontraba o veia un momento para crecer, para mejorar, un momento para conseguir cosas que antes no habíamos conseguido, pero realmente, creo que al final no lo vamos a poder conseguir porque nos empeñamos en luchar contra nuestra amada administración y sus recortes perjudicando a nuestro alumnado y sus familias. Me cuesta mucho entender porque nuestra forma de protesta por regla general pasa por el hacer menos y menos y cada vez menos, fastidiando como siempre al más debil… nuestro alumnado. En lugar de buscar alternativas de protesta que protejan a nuestro alumnado, que muestre nuestra mejor cara como docentes nos empeñamos en llevar a cabo el típico: «ME ENFADO Y NO RESPIRO». Esta técnica, me la enseñaron mis alumnos el año pasado cuando iban a primero. La utilizaban cuando algo no les gustaba o pensaban que no era bueno para ellos, y casi siempre les salía bien, cosa que los adultos, nos empeñamos en enseñarles que esa técnica es nefasta y que las cosas se solucionan de otra manera.

Pero vaya, parece que hemos aprendido de ellos y ellas y ahora somos nosotros los que utilizamos esa técnica. Es cierto que se nos ha recortado el sueldo. Es cierto que unos salimos peor parados que otros. Es cierto que Conselleria se ha gastado el dinero de nuestras arcas en una serie de proyectos absurdos e innecesarios. Es cierto que debemos protestar para que no nos sigan recortando en Educación y Sanidad. Es cierto que debemos protestar… pero ¿COMO? ¿A COSTA DE QUIÉN? Creo que la técnica del «ME ENFADO Y NO RESPIRO» es una técnica muy cómoda. Muy cómoda porque muchos de nosotros y nosostras, los docentes, nos aprovechamos de esta situación para hacer menos y peor nuestro trabajo, y el que diga lo contrario miente. Muchos de nosotros y nosotras deseaba quitar extraescolares y complementarias en su centro porque le parecen un coñazo, les parecen absurdas, inútiles, aburridas… sea cuales sean los motivos, estan aprovechando estas circunstancias para no tener que hacerlas. Creo que ya hemos olvidado que este tipo de actividades a quién debe beneficiar es al alumnado, no al profesorado, pero creo que hoy por hoy, lo hemos olvidado.

Que nuestra medida de protesta sea: «PUES AHORA NO ME FORMO» … ¿A alguien le gustaria oir esto de su médico? ¿Seguiría acudiendo a su consulta? No me lo puedo creer. Del mismo modo que vamos a las familias y les pedimos que nos apoyen, pero que tengan claro que nuestra faena, vamos a hacer lo menos posible, y que no vamos a dar ni un minuto más por sus niños y niñas porque nos estan tocando el sueldo. ¿Nos merecemos que nos apoyen las familias, cuando durante tanto tiempo las hemos ninguneado y las hemos apartado de lo que llamamos su COMUNIDAD ESCOLAR? ¿A que estamos jugando?

Otra medida… vamos a encerrarnos en el centro. ¡Podriamos hacer actividades culturales con las familias y el alumnado en el centro! NI DE COÑA. Yo si me encierro en el centro es para no hacer nada, faltaría más tener que seguir «trabajando» sin cobrar. Eso si, cuando vayamos a manifestarnos, que nos apoyen las familias y el alumnado. Entonces, ellos deberian contestarnos: ¿Voy a ir yo a apoyarte fuera del horario de escuela? ¿Voy yo a sacrificar mi tiempo para pedir por tu sueldo? … Y entonces ante esa respuesta el profesorado tratará de justificar que todo lo que hace lo hace porque el centro no recibe el dinero que debería recibir y se estan tocando las becas de comedor, se reduce el bonolibro, se quitan programas de ayuda para el alumnado… pero la realidad es, que si estos recortes se hubieran hecho sin tocar el sueldo al profesorado, nadie estaría movilizandose como lo estan haciendo ahora.

Movilizaciones y protestas SI, pero a no a costa de nuestro ALUMNADO y sus FAMILIAS.

Categorizado en:

Acción, Blog, Reflexión,

Última Actualización: 26 enero, 2012