El pasado fin de semana tuve la suerte de poder asistir al III Congreso de Leer.es «Motivos para leer». No voy a tratar de hacer una crónica porque la verdad que se me da bastante mal pero si que voy a tratar de profundizar un poco en lo que para mi creo que es de vital importancia. Creo que es importante preguntarnos algo, preguntarnos realmente, de quién son los motivos para leer dentro de nuestras aulas, es decir, ¿Son TUYOS los motivos para leer o realmente son SUYOS los motivos para leer? No estoy seguro de como llegamos a plantear el proceso de aprendizaje de la lectura en nuestras escuelas, ya que tengo la terrible sensación que más que generar y buscar SUS motivos para leer tratamos de imponer NUESTROS motivos para leer. Además, tratamos de uniformizar la lectura y convertirla en un proceso completamente ajeno a la realidad en que viven, en un proceso fuera de contexto y que nada tiene que ver con su vida real. Convertimos la lectura en algo que odiar, en lugar de ser algo con lo que disfrutar y emocionarnos.

Estoy en segundo de primaria, y como muchos de vosotros y vosotras sabeis el 1er Ciclo de Primaria son los dos años por excelencia en los que deberiamos dedicarnos a sumergirnos junto a nuestros alumnos en el maravilloso mundo del descubrimiento de la lectura y de la escritura. El problema viene cuando somos incapaces de respetar ritmos, necesidades y procesos individuales de cada uno, en el que como a alguno se le ocurra no aprender en estos dos años, ya está sentenciado de por vida, le ponemos una etiqueta de la que será duro librarse, y realmente, no se muy bien por qué, pero si se que es una realidad presente en la mayoria de nuestras escuelas.

Hoy por hoy, sigo disfrutando de la lectura, a pesar de mis años de escolarización obligatoria, y quizás sea por eso que no me gustaría que mis alumnos y alumnas llegaran a odiarla tanto como yo la odié en su momento. Creo firmemente que la lectura y la escritura es un mundo mágico que cada uno debe ir descubriendo y disfrutando poco a poco. Es por ello que trato de no imponer lecturas, ni corregir textos espontáneos donde lo único que quieren es expresar un mensaje, donde quieren comunicarse. Es por ello que trato de buscar procesos comunicativos reales dentro del aula, en el que la lectura y la escritura sea algo real, no ficticio, simplemente un momento para poder aprender de los demás. Tras observarlos estos meses que llevamos de primero y segundo (4 meses), me he podido dar cuenta de cuales pueden ser algunos de sus motivos para leer. Y es por ello que todos y todas mis alumnas tienen correo electrónico, chateamos en clase, tienen un blog de aula (http://segonenlamediterrania.es) en el que pueden escribir siempre que quieran sin que nadie les supervise si está bien o mal escrito, tienen un corcho en el colgar sus creaciones, y ahora, empezamos a grabar recetas, cada uno a su manera, en castellano, en valenciano, cada uno con un nivel, según sus capacidades y sin reglas que tengan que cumplir para que se pueda publicar. No me importa que sean mejores o peores sus producciones, lo que me importa es que SON SUS PRODUCCIONES, y como tales, son iguales de válidas. Si además sirve para fomentar el trabajo colaborativo con sus propios familiares, sirve para escuchar y valorar el trabajo de su familia en casa, sirve para mostrar a sus compañeros y compañeras que pueden cocinar a pesar de ser chicos y que pisar una cocina no es cuestión de mujeres… mejor que mejor. Devoran los libros de la biblioteca, porque quieren grabarlos y colgarlos en la web, porque quieren que sus familias los escuchen, que sus amigos y amigas los escuchen, y que incluso gente de otros coles puedan escucharlos si quieren… ¿Os digo la verdad? Si por ellos y ellas fuera estariamos a todas horas grabando. Grabar y colgarlo en la web, hoy por hoy, son SUS MOTIVO PARA LEER.

Cuando trato de ver y valorar cuales de las 8 competencias estamos trabajando al grabarse en casa con una camara de fotos bastante cutre (la mia, se la dejo para que se la lleven a casa y se graben) una receta explicada por sus propios familiares, no puedo dejar de olvidar ninguna de ellas, porque si lo analizamos bien, las estamos trabajando todas, absolutamente todas, a pesar de que en la programación de los Libros de Texto no dice en ningún momento que debamos hacerlo. Está siendo una experiencia increible, y esto es solo el principio de este curso, tan solo el principio. Un curso que espero esté lleno de momentos mágicos como el de ver como un compañero o compañera hace de cocinero/a, nos explica una receta, y luego encima nos trae la muestra para que la podamos probar. Sencillamente, genial.

Muy pronto, tendreis novedades al respecto, pero por el momento, aquí teneis a los tres primeros cocinillas de Segundo en la Escuela CEIP La Mediterrània.

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Última Actualización: 12 septiembre, 2014